"La modernización de regadíos, una apuesta decisiva por garantizar la actividad agraria y la soberanía alimentaria"

Eva Hita, consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural, Territorio y Población. Gobierno de La Rioja 

Gobierno-LaRioja
modernización del regadío

La Rioja es una región eminentemente rural, de 5.000 km2, con un fuerte contraste paisajístico y cultural entre la Sierra y el valle del Ebro, que diferencian gradualmente los grandes espacios del agro riojano. La actividad agraria incluye, no solo las tierras labradas, que suponen un 30 por ciento del territorio, sino también los espacios forestales, prados y pastizales que alcanzan casi los dos tercios de la región. 

El paisaje agrario se centra, principalmente, en el corredor del Ebro, en el que desde la segunda mitad del siglo XX, se han producido una serie de cambios que han ido armonizando el paisaje, transformando el sistema agrario tradicional en un sistema moderno, competitivo, diversificado y de mercado, adaptado a los nuevos tiempos y necesidades. 

Y en ello han tenido que ver los avances técnicos, y también la influencia del agua en la agricultura, que procede de los siete ríos que nacen en el Sistema Ibérico y desembocan en el Ebro.   

Riego en Cornago

La superficie regional estimada en regadío es de unas 50.700 hectáreas, lo que supone un 10 por ciento de la superficie regional, y aproximadamente un 18 por ciento de la Superficie Agraria Útil (285.920 has. de tierras de cultivo más prados y pastizales). 

Una aproximación por cultivos nos lleva a decir que en torno al 50 por ciento de la superficie regada son cultivos leñosos (en torno a 23.600 hectáreas, de las que la viña supone aproximadamente 15.110 has.); un 26 por ciento corresponde a cereales de grano (aproximadamente 13.414 has.), y un 10 por ciento son frutales (alrededor de 5.300 has.), mayoritariamente peral. El resto se reparte principalmente en hortícolas (habas y judías en regadío) y chopo en regadío.  

Los números nos hablan, por tanto, de una Comunidad Autónoma de La Rioja agraria, en la que el regadío es imprescindible para la competitividad de la agricultura. También para la sostenibilidad de la actividad agrícola. La Rioja está realizando una apuesta inédita a favor de los regadíos abordando un número significativo de proyectos de modernización y transformación de regadío. Esta acción es posible gracias al respaldo de la financiación del Gobierno de España y la Unión Europea y el impulso adicional del Gobierno regional. 

Riego en Iregua

La oportunidad de los fondos Next Generation

Esta inversión está potenciada fundamentalmente por el Plan para la eficiencia y sostenibilidad en regadíos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y está cofinanciada por fondos Next Generation de la Unión Europea. Las actuaciones tienen una aportación pública de hasta el 80 por ciento del coste de los gastos elegibles. 

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), a través de la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), tiene programada hasta la fecha una inversión de 35,75 millones de euros de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en cuatro proyectos de modernización de regadíos en La Rioja. Se han materializado en la firma de convenios de SEIASA con las Comunidades de Regantes para las actuaciones de los proyectos de modernización de regadío en la cuenca del río Najerilla en beneficio de 7.453 regantes de más de una docena de municipios que cultivan más de 13.000 hectáreas. 

Este respaldo es un reconocimiento a la acción decidida de la Comunidad Autónoma de La Rioja con las Comunidades de Regantes por la sostenibilidad y la digitalización en la modernización de regadíos en proyectos sólidos, argumentados y trabajados entre Administración y regantes. 

En el conjunto de La Rioja, desde 2019 el Gobierno regional ha promovido diez proyectos de modernización de regadíos en un total de 18.880 hectáreas de suelo agrario y una inversión prevista de 165 millones de euros con financiación de los fondos europeos en cuatro de estos proyectos; del Programa de Desarrollo Rural, de los Presupuestos Generales del Estado y fondos de la Comunidad Autónoma de La Rioja. 

La Administración y las comunidades regantes que han dado el salto a la modernización compartimos la visión de que el regadío sostenible es clave para afrontar los retos del cambio climático en la agricultura y potenciar un modelo de producción de alimentos que dé respuesta a las demandas de la población y contribuya al abastecimiento alimentario en cantidad y calidad necesarias. 

La inversión en modernización de regadíos es inversión en el presente y futuro de la agricultura y del sistema agroalimentario.

Es un compromiso por promover el relevo generacional, actuar ante el reto demográfico y la despoblación, ante el cambio climático y a favor del mantenimiento del paisaje y de la soberanía alimentaria. Es invertir en territorios sostenibles que se sitúan en la vanguardia de la innovación.  

Porque nuestra política agraria está decididamente enfocada a fomentar un medio rural del siglo XXI competitivo, rentable, innovador, digital, sostenible, igualitario y cohesionado. En esta visión, la modernización de regadíos es uno de los principales ejes de la política agraria del Gobierno de La Rioja con el objetivo de modelizar la eficiencia del agua para que sea un bien optimizado al servicio de la competitividad y sostenibilidad de la actividad agraria.  

El regadío modernizado mejora la eficiencia del uso del agua de riego; permite favorecer la productividad de las explotaciones y hacerlas más rentables; garantiza la disponibilidad de agua a demanda y facilita adaptarnos a la evidencia del cambio climático; genera una revalorización patrimonial de las explotaciones; fomenta la actividad emprendedora y el relevo generacional; obtiene un menor impacto ambiental, disminuyendo el consumo de agua y la contaminación difusa por nitratos y consigue una mayor calidad de vida para el agricultor, al incorporar las nuevas tecnologías y la capacidad de programar todos los riegos según sus necesidades. 

Territorios sostenibles

El Gobierno de La Rioja ha promovido distintos modelos de modernización de regadío adaptados a las necesidades territoriales, como ejemplifican estos tres proyectos que actúan en tres entornos diferenciados de la geografía riojana. En la Sierra de La Rioja Baja, en el entorno de Cornago, ha impulsado una modernización de un regadío como elemento decisivo en la lucha contra la despoblación, a través de la generación de oportunidades para la agricultura local. El proyecto abarca una superficie de 100 hectáreas de cultivos intensivos de alto valor añadido –frutales, hortalizas y olivar- y beneficia a un centenar de regantes de la cuenca de los ríos Alhama-Linares, con un presupuesto total de la actuación de 2,6 millones de euros. 

En La Rioja Alta, en el entorno de San Asensio, el Gobierno regional ha favorecido la modernización de regadío para la sustitución del actual sistema de riego a pie mediante acequias por un sistema de riego con tuberías en la Acequia de San Asensio. Con esta actuación se beneficiará a 433 regantes y a una superficie conjunta de 1.591 hectáreas. El cultivo de viñedo es mayoritario en la zona y la particularidad más destacable es la joven edad de los miembros de la Junta de Gobierno de Regantes, que apuestan por una opción de vida profesional dirigida a una viticultura de calidad, competitiva, rentable y sostenible. La actuación en la Comunidad de Regantes de San Asensio se enmarca en las obras de modernización y consolidación de regadíos de interés general planificadas por el Ministerio de Agricultura, que contarán con la financiación de los Presupuestos Generales del Estado, dentro del Plan de Modernización de Regadíos, impulsado por el Gobierno de España, en colaboración con las Comunidades Autónomas.  

Y en el valle medio-bajo del río Iregua, en La Rioja media, un regadío que se adentra hasta la ciudad de Logroño, estamos promoviendo con ahínco la continuidad de la actividad agraria para un valle agrícola. La zona regable del valle medio-bajo del río Iregua incluye los regadíos de los términos municipales de nueve municipios, involucra a nueve comunidades de regantes y engloba 10.518 hectáreas de viñedo, cereales y frutales. 

El Gobierno de La Rioja ha impulsado el proyecto estratégico de regadío común en la cuenca del Iregua, con la redacción del Plan Director del Regadío del Iregua y el encargo del proyecto de modernización a Tragsa, lo que ha supuesto una inversión de fondos regionales de 830.000 euros para establecer los cimientos de esta actuación.  

El proyecto de modernización del regadío del Iregua es una acción decisiva por el presente y futuro del valle, una defensa del agua en el valle, para producir con menos recursos, aumentar la competitividad de la actividad agrícola en la zona y mejorar la calidad de vida en el medio rural.  

Actualmente tres de cada cuatro hectáreas de cultivo en el valle del Iregua se riegan a manta y solo un 5 % cuenta con sistemas modernos de riego con control de volumen de consumos. La modernización del regadío permitiría modernizar las infraestructuras e implementar sistemas de riego que permitan un control y gestión adecuada de los recursos y el desarrollo de instalaciones de riego eficientes y automatizadas.  

Sin duda, el compromiso por la modernización de regadíos en el contexto de recuperación europea promueve un desarrollo sostenible de nuestro medio rural, al garantizar el ahorro de agua y la eficiencia energética de los regadíos. 

Compartimos con el Gobierno de España la convicción de que el regadío sostenible junto a la digitalización y el relevo generacional son los tres pilares sobre los que se va a sustentar el modelo de actividad agraria en el futuro próximo. 

El regadío multiplica por seis la productividad agrícola, genera una renta cuatro veces superior a los agricultores, y el triple de empleo que las demás producciones. 

La sostenibilidad es optimizar y conservar los recursos naturales de hoy para garantizar las necesidades del mañana.  

Es el momento del regadío eficiente y sostenible porque aporta mayor estabilidad y garantía a la producción de alimentos. Es el momento de aportar futuro a nuestra actividad agrícola gracias a la gestión eficiente y sostenible de un recurso tan preciado como el agua en un contexto de cambio climático, de una mayor necesidad de recursos hídricos y menor disponibilidad de ellos. 

Elliot Cloud

Las caras del agua

¿Quieres conocer
nuestra solución?